
Todos los fines de semana
siento el poder entre mis cuerdas
para dejar de ser poeta,
para sentir como cualquiera.
Pero me hundo entre las copas,
siento en mí adentro la torpeza
de no saber aún...
... que éste jamás fue mi planeta.
Y paseando...me voy
al borde de mi silueta
desdoblándome soy
un sombrero entre cabezas.
Y soñando y soñando
en mis sueños me doy
con las puertas de la tierra,
de la cual yo no soy
...de la cual yo no soy.
Día tras día, por la mañana,
la soledad me contempla
tan abrigado por fuera,
piedra olvidada en la acera.
Y me levanto de mi asombro,
entre sombras anda el juego
y me supongo que aún,
me quedan días de fiesta.
Y paseando...me voy
siento el poder entre mis cuerdas
para dejar de ser poeta,
para sentir como cualquiera.
Pero me hundo entre las copas,
siento en mí adentro la torpeza
de no saber aún...
... que éste jamás fue mi planeta.
Y paseando...me voy
al borde de mi silueta
desdoblándome soy
un sombrero entre cabezas.
Y soñando y soñando
en mis sueños me doy
con las puertas de la tierra,
de la cual yo no soy
...de la cual yo no soy.
Día tras día, por la mañana,
la soledad me contempla
tan abrigado por fuera,
piedra olvidada en la acera.
Y me levanto de mi asombro,
entre sombras anda el juego
y me supongo que aún,
me quedan días de fiesta.
Y paseando...me voy
al borde de mi silueta
desdoblándome soy
un sombrero entre cabezas.
Y soñando y soñando
en mis sueños me doy
con las puertas de la tierra,
de la cual yo no soy
...de la cual yo no soy.
22/05/2001


